Antes de adoptar:

La adopción responsable comienza en el mismo momento en que decide tener un animal de compañía Tenemos que tener en cuenta que:

Realmente se quiere y se puede tener el animal. Hay que analizar bien esta cuestión, pues se adquiere un compromiso con un ser vivo por muchos años. ( 10-15 o más, según la especie) Dicho animal tendrá necesidades y sufrirá como cualquiera de nosotros.

Toda la familia debe estar de acuerdo y no dejarse llevar por una ilusión inicial y efímera que mayoritariamente se da en niños y en fechas navideñas. No es bueno regalar un animal sin el consentimiento de quien lo va a recibir. Una mascota conlleva toda una serie de reponsabilidades.

Es importante que seamos conscientes de nuestras responsabilidades desde el principio. Nosotros somos quien elegimos, él no tiene elección.

Si finalmente se decide adquirir un animal, es fundamental es la elección de la especie y la raza que mejor encaja con las condiciones familiares. Muchos problemas y abandonos tienen su causa principal en una mala elección.

Requisitos mínimos que se han de cumplir por los propietarios responsables:

- Alimentación: Nunca les debe faltar comida ni agua. Dicha alimentación debe ser equilibrada, en cantidad apropiada según la edad y el tamaño del animal. Esto tiene un coste que se ha de tener presente.

- Condiciones ambientales: Se debe tener un lugar apropiado para él, cómodo y seguro. Al igual que nosotros, también ellos padecen las inclemencias del tiempo.

- Condiciones etológicas: El perro es un animal social que necesita relacionarse con las personas y con otros perros. Se debe tener tiempo para darle al menos tres paseos diarios, de 40 a 60 minutos, para que haga ejercicio, juegue, explore... Es importante que un animal no pase demasiado tiempo solo en casa o en un terreno, no esté permanentemente atado en casa, etc.

- Salud: Vacunas, desparasitaciones y revisiones periódicas: imprescindibles. A veces, servicios de peluquería, hospitalizaciones por accidente y otros factores variables pueden suponer un coste económico adicional que también debe tenerse en cuenta.